Esta es más curiosa aún que la anterior. Y desgraciadamente no se la puedo mostrar tan evidente como me gustaría. Para que sepan de lo que hablo. En una de las secuencias más emocionantes de Tiburón, el Jefe Brody, Hooper (idiotaaaa!!!) y Quint, visiblemente ebrios, comentan sus heridas de guerra más famosas. Cada uno enseña sus cicatrices emulando una especie de competición de a ver quién la tiene más grande. Quint, por supuesto, gana de goleada con uno de los momentos más acojonantes de la historia del cine.
Vean ahora esta secuencia de la película Persiguiendo a Amy (Kevin Smith). En concreto a partir del minuto 5:04. Nótese, además, lo idénticas que resultan ambas localizaciones.
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