FRIDAY NIGHT LIGHTS Y LOS PATOS

12 02 2010

La cuarta temporada de Friday Night Lights ha supuesto un giro en la trama de la serie que ha sido la delicia de los que la seguimos religiosamente. La serie no es un drama deportivo, tampoco es una serie de temática adolescente. En realidad, ese es el gran punto fuerte de FNL, la carencia de un adjetivo fijo.

Clear Eyes, Full Hearts, Can´t loose

La cuarta temporada.  Si en tres temporadas hemos visto el viaje del héroe desde arriba, en esta última al héroe le han metido una paliza y tiene que empezar desde cero, o lo que es lo mismo, se ha convertido en un antihéroe a la fuerza. Esto hace que cambien las reglas y que el nuevo viaje sea más accidentado y difícil que antes.

La propuesta de esta temporada tiene un doble filo y un subtexto brutal. Por un lado, la serie ha vuelto a caminar por el sendero más Disney, recordando aquella trilogía de hockey sobre hielo, The Mighty Ducks (Somos los mejores) donde estaban presentes el afán de superación de los personajes y la redención del antihéroe.

Pero por otro lado, hay unas ansias de venganza más propias de Tarantino que de Micky Mouse. Ese es el subtexto que ha calado en el espectador y ahí está la empatía. Porque no hay que olvidar que al héroe le han metido un gran palo por el culo y quiere vendetta.